martes, 9 de agosto de 2011

Adorar en espíritu y verdad

La adoración y la alabanza NO es solo cantar,
DIOS no recibe tu canto, ÉL recibe tu vida


La alabanza tienen que ver con decir algo bueno de alguien como una forma de agradecimiento y lo utilizamos mucho para referirnos a Dios; nadie merece ser adorado solo Dios, por lo tanto la adoración hace que nuestro enfoque se dirija a la persona correcta, es decir a DIOS, la adoración nos enfoca en EL que es el único merecedor de toda adoración y alabanza.

Una de las cosas más importante es en lo que termina el Capítulo 4 del Apocalipsis: La creación se suma a ellos para adorarle.

La adoración ineludiblemente nos lleva a la apersona del Señor Jesucristo y eso ayuda al corazón del ser humano y nos hace ver a todas las personas como iguales delante de ÉL. Cuando adoramos provoca que la presencia de DIOS descienda.

Hay un principio: DIOS siempre viene al encuentro de sus adoradores, esto no lo podemos evitar. Esta es una plataforma para el mover profético y el despertar de los dones y ministerios.

La adoración y la alabanza NO es solo cantar, DIOS no recibe tu canto, ÉL recibe tu vida, por lo tanto, si tu vida no es muy buena pero tu canto si lo es, DIOS no lo recibe; pero si tu vida es muy buena y tu canto no es muy bueno, DIOS lo recibe.

Adoración tiene que ver no solo con cantar, adoración tiene que ver con tu estilo de vivir diariamente, para que DIOS acepte tu ofrenda de canto. La adoración nos tare lo celestial del cielo y lo profético se activa.

Hay un orden de prioridades de la cual depende la eficacia de tu ministerio, también dependerá el grado e influencia y de convocatoria que tendrás con la gente, eso te dará la habilidad para activar milagros y provocar un mover profético. Estas prioridades son:

El ministerio prioritario es DIOS, el adorar a DIOS: La palabra de DIOS nos enseña amarás al Señor tu DIOS con todo tu corazón.

Ministrar a la iglesia: Somos levantados como ministerios para edificar el cuerpo, la Palabra de DIOS dice que El ha constituido apóstoles, profetas, evangelistas, pastores maestros, para edificar al pueblo.

Ministrar a los pecadores porque la adoración te impulsa hacia afuera

Dedicar tiempo para echar fuera demonios.

Cuando la iglesia no tiene en cuenta sus prioridades pierden su hogar, su matrimonio y sus hijos, por que no saben cual es su prioridad. Algunos piensan que su prioridad es la iglesia o su ministerio y dejan tirados sus hijos, pero cuando hay un orden de DIOS el hombre debe dedicarse en este orden a:
Su esposa
Sus hijos
Su iglesia
Ministerio

Pero cuando no llevamos este orden, no vemos estos frutos personales ni ministeriales y cuando no enseñamos ni practicamos esto, la iglesia entra en un naturalidad y no hay fluir espiritual.
La alabanza provoca algo en el alma, es decir provoca algo en los pensamientos, sentimientos y en la voluntad de las personas.

La adoración es del Espíritu y requiere de un conocimiento de DIOS, por eso la palabra de DIOS dice que: Él busca adoradores en espíritu y en verdad (Juan 4: 23).

La adoración es la llave que nos permite desatar todos los elementos proféticos.
Salmo 100. Algunas personas pierden la perspectiva de quien es DIOS. La principal adoración es la vida que yo llevo como persona, en el diario vivir que la adoración te sature, te eleve, como un altar de adoración, con una adoración continua, porque si dejamos que la adoración a DIOS inunde nuestra casa va a suceder lo que ocurrió con la llegada del Arca de Dios a la casa de Obed –Edom (2 Samuel 6:12). Es comprender que al establecer adoración en tu casa, los enemigos de la presencia de DIOS huyen.

2 Samuel 6:6-7, Uza (representa la fuerza humana), él murió después de tocar el Arca de Dios, porque no es con fuerza humana que se hacen las cosas, no es con conocimiento humano, no es con “mi yo”, ni con mi habilidad que yo voy a traer la presencia de DIOS.

Obed es un siervo, cuando él probó la presencia de DIOS en su casa, fue impactado por la presencia de DIOS y fue prosperado en todo. Obed vivía en forma honorable; DIOS nos bendecirá como a Obed, cuando nos dejemos impregnar de Su Presencia, entonces ÉL bendecirá nuestra forma de vivir. La Gloria de DIOS estuvo mucho tiempo en la casa de Obed-Edom, DIOS se asentó ahí, trajo un llamado para él y para su descendencia para cuidar el Arca de Dios.
Vemos en esta historia que David escudriñó la Palabra de DIOS para saber en que punto del camino no hicimos lo que la Palabra nos enseña y trajimos muerte. David sabía que su mal proceder no venía de DIOS. Muchas de las cosas que suceden no son culpa de DIOS, ni del diablo tampoco, sino que son el resultado de nuestros errores, porque recogemos la cosecha de lo que sembramos por nuestro proceder.
David a la siguiente vez que tuvo que transportar el Arca de DIOS, hizo lo que la Palabra de DIOS enseña sobre la forma adecuada de transportarla; en 2 Samuel 6:13, nos muestra como David sacrificó dos animales como símbolo de planificación de las obras del hombre, esto representa el santificar simbólicamente el proceder y el caminar de todo el pueblo para que DIOS se manifestara con Gloria.

Hermanos lo mismo debemos hacer nosotros, verificar según las Escrituras para saber que es lo que estamos haciendo mal y empezar hacer las cosas conforme las Escrituras nos enseñan.

David y salomón fueron hombres con muchos errores, pero prepararon un pueblo para entender que la adoración no es trabajo de 5 personas. David entendió que si él lograba que DIOS descendiera y lograba mantener la Gloria de DIOS en Israel, no habría enemigo que los venciera y los derrotara. Pero David no podía hacerlo solo, por ello preparó cantores (miles de cantores), trompetistas , salmistas proféticos que se turnaban, gente ordenada que se mantenían junto al Arca adorando a DIOS 24 horas, 7 días de la semana, 365 días al año durante 30 años. David vivió para que a DIOS se le diera honra y gloria todos los días en Israel.

En Juan 4, Cuando la Samaritana le preguntó a Jesús, Él le respondió: “Se ha de adorar al padre en Espíritu y en verdad, por que tales adoradores ÉL busca”.

La protección de DIOS viene cuando el pueblo se convierte en un pueblo adorador porque la nube de DIOS se establece sobre esa nación adoradora.

Tomado de http://www.avanzapormas.com/

lunes, 18 de julio de 2011

"La santidad es para ti"

PORQUE EL PECADO NO SE  ENSEÑOREARÁ DE VOSOTROS;  PUES NO ESTÁIS BAJO LA LEY,  SINO BAJO LA GRACIA.
Romanos 6:14

Dios espera que todo creyente viva una vida santa. Pero la santidad no es algo que se espera de nosotros simplemente; forma parte de un derecho de nacimiento prometido a cada creyente. La afirmación de Pablo es acertada. El pecado no se ha de enseñorear de nosotros.

El concepto de la santidad puede resultarle un tanto antiguo a la generación actual. En algunas personas la sola mención de la palabra santidad evoca imágenes de un cabello armado en rodetes, de faldas largas y de medias negras. Otras personas asocian el concepto con una actitud chocante que expresa la idea de que “yo soy más santo que tú”. Con todo, la santidad es un concepto escriturario muy claro. La palabra santo aparece más de 600 veces en la Biblia en diversas formas. Hay un libro entero, el de Levítico, que está dedicado al tema, y la idea de la santidad está entretejida en otras partes de las Escrituras en toda su extensión. Y lo que es más importante todavía, Dios nos ha mandado explícitamente que seamos santos (Levítico 11:44: Porque yo soy Jehová vuestro Dios; vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo; así que no contaminéis vuestras personas con ningún animal que se arrastre sobre la tierra).

La idea de cómo llegar a ser santos ha sufrido variaciones como consecuencia de numerosos conceptos falsos. En algunos círculos, la santidad equivale a tener en cuenta una serie de prohibiciones — generalmente en cuestiones tales como el cigarrillo, la bebida y el baile. La lista de prohibiciones varía según el grupo de que se trate. Cuando seguimos un enfoque tal para alcanzar la santidad, corremos el peligro de volvernos como los fariseos, con su interminable lista de trivialidades a observar o a evitar, y actitud de auto justificación. Para otros, la santidad significa un estilo particular de vestimenta y de modos de obrar. Para otros, en fin, significa una perfección inalcanzable, idea ésta que conduce, ya sea al autoengaño o bien al desaliento en cuanto al propio pecado.

Todas estas ideas, si bien son acertadas en alguna medida, pierden de vista el concepto central.

Ser santos significa ser moralmente intachables. Es estar apartados del pecado y, por consiguiente, estar consagrados a Dios.

La palabra santo significa “separado para Dios, y la conducta que corresponde al que de este modo está apartado”.

Tal vez el mejor modo de comprender la idea de la santidad, consista en observar cómo usaban esta palabra los escritores del Nuevo Testamento.

En 1 Tesalonicenses 4:3-7 Pablo usó el término en contraste con una vida caracterizada por la inmoralidad y la inmundicia.

Pedro lo usó en contraste con la vida vivida de conformidad con los deseos pecaminosos que teníamos cuando vivíamos alejados de Cristo (1 Pedro 1:14-16: 14 como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; 15 sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;
16 porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo).

Juan contrastó al que es santo con el que es vil y hace lo malo (Apocalipsis 22:11). Vivir una vida santa, por lo tanto, es vivir una vida de conformidad con los preceptos morales de la Biblia, y en contraste con la orientación pecaminosa del mundo. Es vivir una vida que se caracteriza por “(despojarnos) del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos. . . y (vestirnos) del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” (Efesios 4:22,24).

Por consiguiente, si la santidad es tan fundamental para la vida cristiana,

¿Por qué no la experimentamos en mayor medida en la vida cotidiana?
¿Por qué son tantos los creyentes que se sienten constantemente derrotados en su lucha contra el pecado?
¿Por qué a menudo la iglesia de Jesucristo parece conformarse más al mundo que la rodea, que a Dios?

A riesgo de aparecer extremadamente simplistas, las respuestas a las preguntas enunciadas pueden agruparse en tres áreas básicas de problemas.

El primer problema es que nuestra actitud hacia el pecado se centra en nosotros mismos más bien que en Dios. Nos preocupa más nuestra propia “victoria” sobre el pecado, que el hecho de que nuestros pecados entristecen el corazón de Dios. No podemos aceptar el fracaso en nuestra lucha con el pecado, principalmente porque nuestra vida está orientada hacia el éxito, y no porque sepamos que el pecado ofende a Dios.

W. S. Plumer escribió: “Jamás veremos el pecado a la luz que corresponde, mientras no lo veamos como algo cometido contra Dios.

Todo pecado se comete contra Dios en el siguiente sentido: que es la ley de Dios a la que se quebranta, que es su autoridad a la que se menosprecia, que es su dominio al que se desecha. . . Faraón y Balaam,

Saúl y Judas, todos ellos dijeron: ‘He pecado’; pero el hijo pródigo volvió diciendo: ‘He pecado contra el cielo y contra ti’; y David exclamó: ‘Contra ti, contra ti solo he pecado’.”

Dios quiere que seamos obedientes — no necesariamente victoriosos. La obediencia está orientada hacia Dios; la victoria está orientada hacia uno mismo. Podría parecer que estamos haciendo averiguaciones por asuntos semánticos, pero es que en la raíz de muchos de nuestros problemas relacionados con el pecado, hay una sutil actitud egocéntrica. Mientras no reconozcamos la existencia de esa actitud y no la resolvamos adecuadamente, no podremos vivir una vida de santidad en forma consecuente.

Esto no quiere decir que Dios no quiera que conozcamos la experiencia de la victoria; más bien lo que queremos destacar es que la victoria es un subproducto de la obediencia. En la medida que nos dediquemos a vivir una vida obediente y santa, conoceremos con toda seguridad el gozo de la victoria sobre el pecado.

El segundo problema consiste en que entendemos mal la frase “vivir por la fe” (Gálatas 2:20), suponiendo que significa que no se nos exige ningún esfuerzo para alcanzar la santidad. Más todavía, algunas veces se ha llegado a sugerir que cualquier esfuerzo hecho por nuestra parte, es “de la carne”.

Las palabras de J. C. Ryle, obispo de Liverpool, Inglaterra — de 1880 a 1900 — son instructivas en este contexto: “¿Resulta sabio proclamar de modo tan directo, tan manifiesto y tan total como lo hacen muchos, que la santidad de la persona convertida se logra por la fe sola, y de ningún modo mediante el esfuerzo personal? ¿Responde a la medida de la Palabra de Dios? Lo dudo.

Que la fe en Cristo es la raíz de toda santidad. . . ningún creyente suficientemente adoctrinado se atrevería a negar jamás. Pero no cabe duda de que las Escrituras nos enseñan que, al procurar la santidad, el creyente verdadero tiene que esforzarse y afanarse personalmente, además de ejercitar su fe.”

Tenemos que afrontar el hecho de que somos personalmente responsables de nuestro andar en santidad. Cierto domingo el pastor de nuestra congregación dijo en su sermón palabras equivalentes a estas; “Podemos eliminar ese hábito que nos ha dominado si es que realmente queremos hacerlo”.

Por cuanto él se refería a un hábito en particular que para mí no constituía problema alguno, rápidamente asentí mentalmente a sus palabras. Pero luego el Espíritu Santo me dijo: “Y tú también puedes eliminar los hábitos pecaminosos que te acosan, si estás dispuesto a aceptar tu responsabilidad personal en cuanto a los mismos.” El hecho de reconocer que, efectivamente, era responsabilidad mía, resultó ser un jalón importante para mí en mi propia búsqueda de la santidad.

El tercer problema es que no tomamos en serio algunas clases de pecados. Mentalmente hemos categorizado a los pecados en dos grupos: los que resultan inaceptables y los que se pueden admitir en alguna medida. Un incidente que ocurrió cuando estaba terminando de escribir este libro sirve de ilustración para este problema. Nuestra oficina venía usando en forma temporaria una casa rodante para el trabajo, mientras se terminaba una ampliación. La propiedad que tenemos no está autorizada para alojar casas rodantes, y en consecuencia, tuvimos que solicitar un permiso especial para usarla en la propiedad. Hubo que renovar el permiso varias veces. El último permiso venció justamente cuando se estaba completando la ampliación del edificio, pero antes de que tuviéramos tiempo de hacer el traslado en forma ordenada. Esta circunstancia le planteó un problema al departamento que ocupaba la casa rodante.

En una reunión en que se consideró el problema, alguien hizo la siguiente pregunta: “¿Qué problema habría de haber si fuéramos a ese departamento en la casa rodante por unos días más?”

Pues, ¿qué problema iría a haber? Después de todo, la casa rodante estaba ubicada detrás de unas colinas donde nadie la notaría. Y legalmente no teníamos que trasladar la casa rodante, sino solamente desocuparla. De modo que, ¿qué diferencia haría si nos excedíamos por unos días?

¿Acaso la insistencia en obedecer la letra de la ley no equivale a un legalismo exagerado?

Sin embargo, las Escrituras nos dicen que las “zorras pequeñas. . . echan a perder las viñas” (Cantares 2:15). Y es justamente el ceder en las cuestiones pequeñas lo que conduce a los deslices más grandes. Además, ¿quién puede afirmar que ignorar ligeramente la ley civil no constituye un pecado serio a la vista de Dios?

Al comentar algunas de las leyes dietéticas más minuciosas del Antiguo Testamento, dadas por Dios a los hijos de Israel, Andrew Donar expresó lo siguiente:

“No es la importancia de la cuestión, sino la majestad del Legislador, lo que debe tomarse como norma para la obediencia. . . Por cierto que alguno podría considerar que estas reglas minuciosas y arbitrarias no tienen importancia. Pero el principio que está en juego al obedecer o al desobedecer dichas reglas es, ni más ni menos, el mismo principio que estaba en juego en el Edén al pie del árbol prohibido. En realidad el principio es el siguiente:

¿Ha de ser obedecido el Señor absolutamente en todo lo que manda?
¿Es Dios un Legislador santo?
¿Están obligadas sus criaturas a rendir asentimiento implícito a su voluntad?”
¿Estamos dispuestos a considerar que el pecado es “pecado”, no porque sea grande o pequeño, sino porque lo prohíbe la ley de Dios?

No podemos categorizar al pecado si hemos de vivir una vida de santidad. Dios no nos va a permitir que nos escapemos por la tangente adoptando una actitud de este tipo.

...dedique el tiempo necesario a resolver estas cuestiones en su propio corazón.

¿Está dispuesto a comenzar a considerar al pecado como una ofensa contra un Dios santo, en lugar de verlo como derrota personal solamente?
¿Está dispuesto a aceptar su responsabilidad personal por sus pecados, comprendiendo que al hacerlo, tiene que aprender a depender de la gracia de Dios?
¿Y está dispuesto a obedecer a Dios en todas las áreas de la vida, por insignificante que sea la cuestión o la circunstancia?

...Aquí es donde comienza la santidad — no con nosotros mismos, sino con Dios. Sólo en la medida en que podamos ver la santidad de Dios, su absoluta pureza y su aborrecimiento moral para con el pecado, podremos comprender lo tremendo que es pecar contra un Dios santo. Comprender este hecho es el primer paso en la búsqueda de la santidad.

Fragmento tomado del libro "En pos de la santidad" de Jerry Bridges
Puedes comprar el libro a través de la internet


Oración: Dios mio, permíteme ver que cuando peco, peco contra ti, te ofendo y te entristezco. Ayúdame a cambiar, a santificarme para ti, para que estés contento de mi y por mi. Amén.

lunes, 4 de abril de 2011

El Silencio de Dios

“Oh Dios, no guardes silencio; no te quedes, oh Dios, callado e impasible.”
Salmos 83:1

Asaf tenía problemas, se veía amenazado por enemigos más poderosos y numerosos que él. La amenaza de invasión de Edom, Moab y Asiria era creciente y asustaba. Asaf no era el general del ejército, ni siquiera era soldado. No tenía la presión de tomar la espada e ir a defender el territorio. Era el jefe de los cantores del templo. Una persona espiritual, que dedicaba su vida al servicio de Dios. Alguien que en principio no debería sufrir contrariedades ni problemas.

Pero Asaf estaba angustiado. Los problemas que tenían le quitaban la tranquilidad, la presión era intensa, y la salida no se veía. Y el hombre espiritual clama a Dios buscando soluciones. Nadie puede juzgar si le faltó fe, o si oró poco. Pero la realidad fue que Dios no respondió. No sabemos cuanto tiempo estuvo orando, ni cuanto tiempo esperó por una solución.

Lo que sí sabemos es que la ayuda no llegó, y aunque oró mucho no recibió lo que esperaba. Entonces el cantor del templo escribe esta canción, y le pide a Dios que no guarde silencio, que no se mantenga callado, que su ansiedad era demasiada para soportarla, que quería una respuesta. Es posible que hubiera enojo en su tono.

Pasaron los años y Dios a veces actúa de la misma manera. Hoy también a veces Dios guarda silencio. Y en vez de responder, se mantiene impasible. Esta situación genera más ansiedad y preocupación; y una sensación dura de abandono. En estos momentos es cuando el diablo introduce esos pensamientos malignos tales como: Dios no te quiere, si lo hiciera te respondería; sos muy malo para que Dios responda; Dios te está castigando por tus pecados; Dios se olvidó de vos.

Pero por más triste o angustiado que estés, estos pensamientos son una absoluta mentira. El silencio de Dios no implica castigo, desatención o desdén. Él sabrá por qué tarda tanto en darnos lo que necesitamos. Pero Él sabe por que lo hace. Y a su tiempo, va a darnos lo que Él considera que es lo mejor; aunque eso sea distinto a lo que esperábamos.

No tenemos la atribución de cuestionar a Dios por su silencio; pero en vez de enojarnos y desesperarnos; nos recomienda que sigamos confiando en su soberanía.
by calithos en DevocionalDiario.org


REFLEXIÓN — El silencio de Dios tiene una razón divina.

ORACIÓN: Dios mio, no permitas que mis ancias y mis afanes impidan ver tu gloria en mi vida, aunque mis enemigos y problemas estén encima mio, yo esperaré en ti y a tu santa voluntad. Guíame en tus caminos y hazme un mejor hijo tuyo. ¡Enséñame aún en tu silencio!

lunes, 21 de marzo de 2011

Cinco cualidades de gran valor

La mujer samaritana gano una cuidad entera porque pudo cambiar 5 cualidades de gran valor

La mujer que llevo el evangelio a una ciudad completa a pesar de sus defectos. La mujer samaritana de Juan 4:9 tenía muchos problemas, pero el que tú no seas perfecto no es impedimento para que Dios te use, Aquí identificamos 5 de las escusas que muchos usan como excusa para dudar de que pueden hacer una diferencia en su generación.

#1 Tenia problemas de complejos

Creyó que no era digna de hablar con Jesús que era judio y ella samaritana, ella tenía un mal concepto de si misma, su auto estima baja se reflejaba en la manera en que hablaba de ella misma.

No importa lo que tú o otros opinan de ti, lo que realmente importa es lo que Dios dice de ti, llénate de las promesas y palabras en la Biblia que declaran quien tú eres en Cristo Jesús.

#2 Tenia problemas económicos

El hecho de que ella estuviera cargando el agua y no tuviera sirviente que lo hiciera por ella indicaba que era pobre, que necesitaba trabajar, el trabajo que tenemos que hacer no puede ser impedimento para servirle a Dios, las necesidades económicas no pueden ser obstáculo, sino al contrario, oportunidades para ver el poder de Dios.

#3 Tenia problemas religiosos

“Nuestro padre Abraham“de esta manera hablaba, ella tenia conocimientos, pero era una religiosa que entendía algunos principios pero no tenia una relación sino religión.

La manera en que vivía nos muestra que aunque tenía algún conocimiento no vivía por los principios y valores que debía, en pocas palabras: era una pecadora ¿no lo somos todos?

#4 Tenia problemas emocionales

Su problema principal era en su corazón, ella buscaba saciar la sed que tenia en el lugar equivocado, había tenido 5 maridos y el que ahora tenia no era de ella, lo que ella buscaba en los hombres era saciar su sed; no podía hacerlo sino en la fuente de vida eterna que solo Jesús puede ofrecer.

# 5 Tenia problemas de relacionarse con la gente

Con la reputación que tenia, estoy segura de que era rechazada por más de uno… No tenía el respeto, la consideración, y el apoyo de las personas que la rodeaban, pero este encuentro cambio esto. A veces la persona menos pensada esta abierta a recibir, ella reconocía que tenia necesidad, problemas, y que necesitaba algo más de lo que tenía hasta ese momento.

La mujer samaritana gano una cuidad entera porque pudo cambiar 5 cualidades que la ayudaron a pasar a la historia como una mujer de gran valor.

#1 Disposición para creer

Ella creyó lo que Jesús le dijo a pesar de todo lo que había vivido. Pudo renovar su mente “cambiar” lo que ella pensaba de sí misma y de lo que podía hacer con su futuro; se atrevió a beber de la fuente que la saciaría para siempre…

#2 Disposición para enfocarse en su propósito

Aunque los discípulos vinieron ella siguió enfocada, no le importó que en su cultura no debiera estar conversando con un Maestro, ella no iba a dejar pasar esta oportunidad de tener este encuentro, que su corazón le decía “esto es lo que necesito.”

#3 Disposición para dejar su cántaro

Al tirar el cántaro ella estaba haciendo la declaración de que nada de lo que había en el pasado importaba, ese día llego a buscar agua, y en vez de eso se fue con vida eterna; ya el agua, el cántaro, y todo lo que hasta ese día ella conocía, no importaba, todo sería diferente de ese día en adelante y para siempre.

#4 Disposición para confrontar su ciudad

Su reputación era la peor en su ciudad, y ahora llegar a “predicar” me imagino que fue un reto grande, a ella no le importó, ni se detuvo a pensar de lo que la gente podía decir o creer; pensaría “total de todos modos siempre han hablado de mi”. “Voy a contarles lo que me ha pasado y con el tiempo mis frutos serán los que testifiquen que lo que les estoy diciendo es real.”

A veces es más fácil predicarle a un extraño que no nos conoce que a las personas que saben realmente quienes somos, aún a Jesús le pasó, como dice en Mateo 13:57 “no hay profeta con honra en su propia tierra” pero a cada uno de nosotros nos llega el tiempo y la oportunidad de compartir nuestro encuentro con Jesús, y nuestro testimonio tiene poder para convencer a otros de que si Dios pudo hacerlo con nosotros, lo puede hacer con ellos.

# 5 Disposición a traer la ciudad entera a Jesus
No solo ella creyó, y tuvo fe para cambiar sino que ella se iba a dejar usar, lo que ella había encontrado era demasiado maravilloso para no compartirlo, ella tuvo que contarles a todos, y de esta manera ella se ganó su ciudad. Una evangelista, o en simples palabras una que lleva buenas noticias.

¿Por qué no te conviertes en un evangelista?, atrévete a llevar las buenas noticias a todos los que conoces de que Jesús es real, que murió por todos nosotros, que resucitó, y que quiere saciar nuestra sed de una vez y por todas.

By Maria Garcia. de www.avanzapormas.com



ORACIÓN: Dios mio, nunca permitas que nuestros problemas y dificultades nublen nuestro mirar y nos hagan creer que son mas grandes que tu. Por favor, que nuestros ojos siempre estén puestos sólo en ti y que seamos bendición a nuestra comunidad con nuestro testimonio y con nuestro actuar. Amén.

lunes, 28 de febrero de 2011

Cosas que no son como si fueran

Mira la situación a través de la fe y verás como tu espíritu se levanta y comienzas a ser transformado.

Dios tiene un método especial para producir cosas y resultados y se trata de llamar lo que NO ES como si fuera. Esta divina forma de actuar debe ser también nuestra forma normal, porque lo que es normal para Dios debe serlo para nosotros también. Lo normal para Dios es que veamos los resultados terminados y hablemos y tratemos las cosas como tal. Por ejemplo si tenemos problemas emocionales y espirituales debemos ver, sentir y declarar que esos problemas emocionales serán sanados y seremos liberados, cuando creemos que no hay salida y que no tenemos solución estamos actuando de forma anormal para Dios, porque según él siempre hay salida. Todo lo que para Dios es normal, para el pensamiento humano parece anormal, parece locura. Pero la realidad y la verdad la tiene Dios y no la incredulidad.

A lo que parece que no tiene salida, nosotros lo vemos en fe y declaramos la salida, esta fe se hace parte esencial de nosotros y se nos quitan las dudas y miedos. Nuestra batalla continua es si nos mantenemos creyendo en victoria o nos flaqueamos para estar en derrota.

Cuando Dios creo el universo dice la biblia que “de la nada” lo creo, esta es la naturaleza omnipotente de Dios. Cuando Dios llamó a Gedeón le dijo: “Varón esforzado y valiente” (Jue. 6:12) Luego Gedeón dijo “No, si yo soy el menor, mi familia es pobre…”, para Dios es normal lo que no es como si fuera y luego eso que no es se trasforma en lo que Dios declaró, por eso la biblia dice que su palabra no vuelve a él vacía, sino que su palabra declarada va, trasforma, crea y cumple su propósito.

Si hoy estás en medio de esa situación que parece “NO ES” lo que quisieras, comienza a ponerte de acuerdo con Dios, para verla, hablarla y actuar como si esto fuera a cambiar. Llama a las cosas que no son como si fueran, esto es poder de Dios, la fe es como un golpe a las circunstancias, es una batalla que debemos afrontar cada día. No bajes los brazos actúa como tu Padre Celestial, actúa como Jesús, porque tenemos su sangre, somos participantes de la naturaleza divina.

Comienza a verte de forma diferente, si algo te cuesta, cambia la perspectiva de temor, de vergüenza, de fracaso por la perspectiva de Dios.

Gedeón se transformo en un varón esforzado y valiente por causa de lo que Dios creía de él, luego el se puso de acuerdo con Dios y avanzó. Decide hoy no ponerte los lentes de la incredulidad y temor y cámbialos por una fe superior. Poco a poco nos vamos transformando a imagen de Jesús, fuertes, obedientes, pacientes, compasivos. Nuestros sentimientos van siendo pulidos a medida que andamos en fe. No te desalientes porque aunque te sientas desanimado y sin fuerzas hoy Dios te dice: “esforzado y valiente” usa tu imaginación, tus pensamientos y tus palabras para verte transformado según lo que quieres lograr, mira la situación a través de la fe y verás como tu espíritu se levanta y comienzas a ser transformado.

Cuando Dios miró al Saulo de Tarso vio a uno de los apóstoles más usados de todos los tiempos, que escribió gran parte del nuevo testamento, porque llamo lo que no es como si fuese, lo mismo con David, un simple y olvidado pastorcito de ovejas el Señor lo vio como el más prominente de los reyes de su pueblo y así fue, por que vio lo que no es como si fuese.

Donde hay enfermedad              Dios ve sanidad
Donde hay pobreza                    Dios ve prosperidad
Donde hay vacío                        Dios produce vida y gozo
Donde hay confusión                  Dios ve claridad
Donde hay soledad                    Dios de compañía
Donde hay fracaso                     Dios lo torna en éxito
Donde hay heridas                     Dios produce sanidad emocional
Donde hay opresión                   Dios ejecuta liberación
Donde hay pleitos                      Dios desata paz

Recuerda que somos nosotros lo que tenemos que hacer este acuerdo con Dios, porque en el momento que decido seguir sus consejos y ver y hablar lo mismo que el Señor ve y habla las cosas cambian.

Este es tu día de ponerte de acuerdo con Dios y llamar todo lo que no es como si fuera. No hagas acuerdos con las tinieblas y no aceptes las derrotas, lo negativo, solo debes aceptar lo que pertenece a tu herencia, a todo lo que nos dejo Jesús en la cruz, todas las promesas de Dios en la biblia son nuestra única herencia y son las que tenemos que creer, pedir y esperar.

By Esteban Correa, tomado de http://www.avanzapormas.com/

lunes, 21 de febrero de 2011

Reaviva tu corazón para Dios

En esta ocasión te traemos una palabra hermosísima de una de las páginas de nuestros hermanos en Cristo, Esperamos que la disfrutes como nosotros.

Vuelva a ese momento en el que la gloria de Dios inundó su alma dejándole mudo de admiración.


Me encontraba sentado en el balcón de un inmenso centro de convenciones, rodeado de 12.000 otros líderes cristianos, cuando el orador hizo una sencilla pregunta que me tomó desprevenido. Era una que había escuchado antes, pero en la que no había pensado por algún tiempo: "¿Se entristece tu corazón por las cosas que le entristecen el corazón a Dios?"

Me sentí abrumado por una tremenda sensación de condena, y escuché la voz apacible y delicada del Espíritu Santo diciéndome: Mark, ¿qué pasó con el chico que solía caminar de un lado a otro por la capilla de la universidad buscando mi rostro?

Pocas cosas son más dolorosas que sentir el veredicto de culpabilidad del Espíritu Santo. Es porque Dios nos ama tan profundamente que nos quebranta donde hay que hacerlo. Pero uno no puede escuchar sólo la mitad de lo que Él quiere decirnos. Si uno ignora su voz de condena, también perderá su voz reconfortante y guiadora. Así que me senté y opté por escucharlo. El Señor trajo a mi mente recuerdos del amor que tuve una vez para Él, y me reveló lo endurecido que se había vuelto mi corazón en mis años de mayor "madurez" espiritual. Y eso me destrozó el corazón.

Pero no fui el único a quien Dios estaba hablando; todos los líderes de la iglesia confesaron después que habían sentido el veredicto condenatorio por lo mismo. Por tanto, en vez de salir corriendo para almorzar, pasamos un tiempo juntos, llorando, confesando y orando. Creo que fuimos los últimos en salir del auditorio.

Recordar las primeras cosas

Me encontré pocos días después listo para predicar en la capilla de la universidad en la que estudié. Así que subí a ese viejo balcón donde, décadas antes, había pasado cientos de horas buscando al Señor. Fue durante esos sagrados momentos de oración que mi corazón se entristeció por primera vez por las cosas que le entristecen el corazón a Dios, y Él comenzó a moldear mi alma con su pasión. Fue allí donde Él comenzó a sustituir mis ideas por las suyas, dándome una visión del tamaño de Dios para mi vida y su reino.

Cuando comencé a caminar de un lado a otro y a orar como lo había hecho en mis primeros años, me di cuenta de pronto que, en muchos aspectos, me había convertido prácticamente en un cristiano profesional. Mi corazón no latía con tanta fuerza como antes, y mi pulso no se aceleraba en la presencia de Dios como solía hacerlo. Pero algo portentoso estaba sucediendo: el Señor me estaba llevando de vuelta a un momento fundamental. Me recordó tiernamente que el joven universitario con un corazón enorme para Él seguía estando allí, en algún lugar dentro de mí. Comprendí que, si quería recuperar lo que una vez tuve, tendría que volver de nuevo a la zona cero: al pie de la cruz. Necesitaba hacer las cosas que había hecho primero, como practicar las disciplinas espirituales. Y, sobre todo, tendría que consagrarme a redescubrir lo que Cristo dijo que era lo más importante: amarlo a Él con todo mi corazón, con toda mi alma, con toda mi mente y con todas mis fuerzas (Mr 12.30).

En Apocalipsis 2.3-5 (NVI), Dios alaba a la iglesia en Éfeso por su paciencia y su arduo trabajo para Él. Pero también le hace una acusación: "Sin embargo, tengo en tu contra que has abandonado tu primer amor. ¡Recuerda de dónde has caído! Arrepiéntete y vuelve a practicar las obras que hacías al principio". Es su llamado a los efesios para que vuelvan a lo esencial. Y si usted ha perdido parte de su pasión, el llamado de Dios es el mismo: recuerda y arrepiéntete. Estas dos cosas están interconectadas; recordar es parte del arrepentimiento. A veces el camino hacia delante es hacia atrás.

¿Existió alguna capilla en su pasado? ¿Un lugar donde se encontraban usted y Dios? ¿Un lugar en el que tuvo una epifanía de su amor insondable por usted? Quizás fue una predicación o un libro que se convirtió en mucho más que palabras, o una experiencia cuando el Espíritu Santo dio nacimiento a algo nuevo en su espíritu. Tal vez fue un viaje misionero o un retiro en el que prometió que no volvería a ser la misma persona. O quizás fue un sueño sobrenatural, o una decisión que tomó en un altar. Parte del arrepentimiento es volver a ese momento particular para que el Señor pueda renovar el primer amor que una vez tuvimos para Él.

Volver atrás para seguir adelante

Cada vez que me he desorientado espiritualmente, he tratado de volver sobre mis pasos. Eso es básicamente lo que hacemos cada vez que participamos en la Cena del Señor: una peregrinación de regreso a la cruz. Volver a ese momento fundamental nos ayuda a seguir adelante. Por tanto, le animo a volver atrás. Regrese a ese momento en el que Dios abrió sus ojos y llenó su corazón de compasión por los demás. Vuelva a ese momento en el que la gloria de Dios inundó su alma dejándole mudo de admiración. Retorne a ese momento en que un sueño que recibió de Dios le provocó una oleada de fervor sobrenatural para seguirle dondequiera que Él quisiera guiarle.

Me pregunto si alguna vez Abraham regresó al monte Moriah, donde el Señor lo probó y le devolvió después a su hijo Isaac, proveyendo en su lugar un carnero trabado en un zarzal. Quién sabe, tal vez, si incluso conservó un cuerno para recordar la gracia de Dios. ¿Acampó Jacob a la intemperie otra vez en Betel? ¿Pudo Pedro haber remado hacia el lugar del Mar de Galilea donde una vez caminó sobre las aguas? Apuesto a que Zaqueo permitió que sus nietos subieran al sicómoro desde donde tuvo el primer atisbo del Señor Jesús. ¿Cuántas veces viajó Pablo al camino de Damasco, para detenerse en el sitio donde fue derribado de su caballo? Y si usted fuera Lázaro, ¿no habría hecho una caminata anual a la tumba donde estuvo sepultado durante cuatro días? ¿No habría puesto, tal vez, unas flores recién cortadas cerca de la entrada?

La razón principal por la que nuestra fe disminuye, es porque olvidamos la fidelidad de Dios. Es quizás por eso que la palabra "recordar" se repite cientos de veces en la Biblia. Tenemos la tendencia a recordar lo que debemos olvidar, y a olvidar lo que debemos recordar. Es por ello que Dios decía tan a menudo que construyeran altares o crearan monumentos conmemorativos. Tengo una fotografía colgada detrás del escritorio de mi oficina. Durante una caminata de oración por un apacentadero de vacas en Alexandria, Minnesota, cuando tenía 19 años de edad, recibí el llamado al ministerio. Ese apacentadero es mi zarza ardiente. Por eso, hace algunos años volví a ese lugar y contraté a un fotógrafo para que fuera conmigo. ¿Por qué razón? Porque no puedo permitirme olvidar ese lugar. Hay días cuando necesito voltearme, mirar esa foto, y recordar por qué hago lo que estoy haciendo. Pero no solo necesito recordarlo. A menudo necesito arrepentirme. Entonces tengo que hacer lo que hice al principio.

¿Hay algún lugar al que usted necesita regresar? ¿Una práctica espiritual que necesita resucitar? Nada nos impulsa hacia el destino que Dios ha creado para nosotros, como recordar y arrepentirnos —y enamorarnos de nuestro Primer Amor otra vez. Vuelva a hacer lo que hizo al comienzo, y su vida nunca volverá a ser la misma

Tomado de http://www.avanzapormas.com/

ORACIÓN: Dios mío, permíteme regresar a ti, a ese fluir de tu Espíritu y poder retomar el amor que he dejado atrás. Haz de mí un hombre nuevo y permíteme ver y sentir tu gloria, majestuosidad y tú presencia una vez más en mi vida. Amén.

lunes, 14 de febrero de 2011

¿CUÁL ES MI PROPÓSITO SUPREMO?

LECTURA DE LA SEMANA: 1 Crónicas 16: 7 - 36
“Cantad entre las gentes su gloria, y en todos sus pueblos sus maravillas”

1 Crónicas 16: 24

¿Quién soy?, ¿Por qué estoy aquí?, ¿cuál es el propósito para el cual existo? Cada cristiano debe enfrentar estas mismas y fundamentales preguntas. Hace unos años yo estaba enseñando una clase a jóvenes adultos. Todos habían crecido en la iglesia y una noche les pregunté algo que yo consideraba fundamental. ¿Porque estamos aquí? Y ¿Por qué Dios nos perdono nuestros pecados?, al principio todos se quedaron callados, de pronto una mujer contestó. –Para que podamos ir al cielo; otra persona dijo: -Para que no tengamos que ir al infierno; y alguien mas dijo: - Para perdonarnos de nuestros pecados. Desafortunadamente estos jóvenes están muy equivocados en su experiencia cristiana y ya sabia porque no conocían a fondo el verdadero propósito de Dios en sus vidas. La Biblia nos presenta un claro propósito, Dios manda entre su pueblo “CANTAD ENTRE LAS GENTES SU GLORIA”, este llamado se menciona repetidamente en los versículos que siguen “DAD A JEHOVÁ GLORIA Y PODER”, “DAD A JEHOVÁ LA HONRA DEBIDA A SU NOMBRE”.


Nuestro propósito en la vida es darle gloria Dios, este debe ser el propósito supremo del verdadero cristiano, y la forma de glorificar a Dios es dejando que nuestras buenas obras alumbren a los hombres, pues estas obras no son hechas realmente por nosotros, sino que son el resultado de la obra que Dios ya hizo en nuestras vidas y con nuestras vidas, debemos concentrarnos solo en eso y únicamente en eso, no permitas que nadie te perturbe o que te distraiga, todos los días que vivas, bien sea en tu casa, en la escuela, en el trabajo, aun en cualquier platica con un amigo, tu debes de estar consciente que tu propósito de existir es GLORFICAR A DIOS. Cristo te ha llamado a un compromiso muy extenso, no lo ignores, acepta hoy el desafío y permite que su gloria se manifieste en tu vida de una manera real, única y autentica como solo y únicamente Dios sabe hacerlo y así mismo llevaras contigo su gloria a cada pueblo y nación.

ORACION: Señor Jesús,  reclamo en este día el propósito para el cual he sido creado, que mediante mi vida conozcan todos y cada una de las personas que me rodean tus obras, tu poder y tu maravillosa gloria, porque tu Jehová eres real, porque tu Jehová simplemente existes. AMEN.
PENSAMIENTO:

PROMUEVE LA GLORIA DE DIOS ANTE TODOS LOS HOMBRES.

lunes, 7 de febrero de 2011

UN AVISO ANTES DEL FRACASO

LECTURA DE LA SEMANA: Hechos 27: 1 - 25
“Pero ahora os exhorto a tener buen animo, pues no habrá ninguna perdida de vida entre nosotros, sino solamente de la nave.
Hechos 27: 22

Cuando el apóstol pablo fue enviado a Roma, (preso por causa de la palabra de Dios) y siendo guiado por Dios antes de zarpar recomendó a la tripulación ESPERAR MAS TIEMPO, pero no oyeron. Antes de que venga un fracaso a nuestras vidas siempre habrá un previo aviso de parte de Dios, pero si ignoramos el aviso irremediablemente nos enfrentaremos a la perdida y con la perdida el dolor.


En muchas situaciones de nuestras vidas muchos nos advierten que consecuencias traerán el paso que vayamos a dar como por ejemplo iniciar una relación sentimental con una persona inadecuada, establecer amistad con personas que quizás no convienen, realizar un negocio sin pedir al voluntad de Dios, o simplemente aprovecharnos de un ambiente propicio para conseguir lo que queremos sin detenernos a pensar en las consecuencias. Es entonces ALLÍ cuando llega el fracaso, la pérdida, el dolor… Y cuando empezamos a vivir las consecuencias de ese fracaso, vemos nuestra vida oscura y creemos que no hay salida, vienen entonces los reproches, y creemos que no hay solución a nuestros problemas , nos deprimimos y perdemos la fe, entonces, es cuando en el momento preciso llega la palabra de aliento a nuestra vida, y nos anima a continuar porque tal vez, se nos ha perdido lo mas importante el norte de nuestra vida y quizá con eso la misma vida y la oportunidad de triunfar, viene entonces Dios y nos conforta, trae aliento y nos impulsa a levantarnos de nuevo para poder continuar aunque tengamos que sufrir las consecuencias, de nuestras equivocaciones, porque la voluntad de Dios es perfecta, agradable y buena, y en divina voluntad y misericordia una vez mas nos RESTAURA, NOS LEVANTA Y ENCAMINA DE NUEVO, regalándonos UNA NUEVA OPORTUNIDAD.

ORACION: Señor Jesús reconozco que he pecado, he fallado y he sido desobediente, perdóname y ayúdame a entender tu voluntad AMEN.

PENSAMIENTO:
DIOS SIEMPRE DARA UN MOTIVO DE ESPERANZA PARA VER UN NUEVO AMANECER

domingo, 6 de febrero de 2011

CONFÍA, SOLAMENTE CONFÍA

LECTURA DE LA SEMANA: Lucas 8: 22 – 25  
… Despertando el, reprendió al viento y las olas; y cesaron y se hizo bonanza. Y le dijo Donde está vuestra fe?
Lucas 8: 24 - 25 

En este relato Jesús mismo entra con sus discípulos en la barca y les dice “Pasemos al otro lado del lago” y se durmió. Vamos a pensar que esa barca es nuestra vida, que el lago son las diversas dificultades por las cuales estamos pasando y necesitamos pasar al otro lado de nuestros problemas pero a veces se nos olvida que Dios ha prometido pasar con nosotros al otro lado. Pensamos muchas veces que Dios se ha olvidado de nosotros, que nos ha abandonado, que como a los discípulos Jesús se ha quedado dormido, nos ha dejado, nos ha desamparado, no ha querido bendecirnos, nos ha dado la espalda, no ha querido escuchar nuestra suplica, pero es todo lo contrario cuando mas pensamos que Dios esta lejos es cuando mas cerca el esta de nosotros, a veces no lo podemos entender porque los problemas nos quitan la fe y desconfiamos de Dios, dudamos de su amor pero como a los discípulos el señor nos dice hoy “PASA CONMIGO AL OTRO LADO”.


Son esos momentos difíciles cuando mas debemos aferrarnos a la mano de Dios, no perder la fe, ni dejar que los problemas nos quite la atención del poder de Dios. No importa que nuestro clamor sea tan insistente que pareciera que aburriéramos a Dios. Así como los discípulos vinieron a Cristo y lo despertaron pidiendo que los ayudara, y el se despertó y reprendió al viento y las olas se calmaron así también debemos ser, no debemos dejar la oración y no soltarnos de la mano de Dios hasta que veamos su respuesta confiando con todo nuestro corazón en su promesa de no dejarnos ni abandonarnos. El manifestara su poder porque para Dios nada es imposible

ORACION: Señor Jesús ayúdame a creer en ti con todo mi corazón, recuérdame en cada momento de mi vida las promesas que tienes para mí, hoy creo y confió que tú puedes ayudarme con cualquier situación de mi vida por imposible que parezca. AMÉN.

PENSAMIENTO:
NO LE DIGAS A DIOS CUAN GRANDES SON TUS PROBLEMAS, DILE A TU PROBLEMAS CUAN GRANDE ES TU DIOS.

 

jueves, 27 de enero de 2011

Interrupción en "El maná del cielo"

Lamentamos la interrupción en la escritura de los mensajes de
"El Maná del cielo"
 por motivos ajenos a nosotros no hemos podido seguir escribiendo,
pero muy pronto volveremos con mucha más palabra
y con mucho más contenido.

"Espera en Jehová, y guarda su camino,
Y él te exaltará para heredar la tierra"
Salmo 37:34a

domingo, 2 de enero de 2011

EL REGALO QUE SE DA CONTINUAMENTE


LECTURA DE LA SEMANA: Salmos 1: 1 – 6

"Si no que en la ley de Jehová esta su delicia y en su ley medita de día y de noche"
Salmos 1: 2
¿A QUIEN no le gusta recibir regalos?, tanto si viene envuelto en papeles de colores y preciosas cintas, tanto a niños como adultos les encanta abrir y recibir regalos. Pero aun ese momento esplendoroso de dicha y de placer puede llegarse a ver empañado por afán, ansiedad, desespero, incertidumbre, impaciencia…… cuando aparecen las dichosas Palabras “PARA PODER ARMAR LEA ANTES LAS INSTRUCCIONES”; como se odian esas palabras en ese mismo momento, pues sentimos que es como si se burlaran de nosotros, haciéndonos sentir desafiados, y claro como suele suceder casi siempre, pueden más la fiebre de ver, palpar, sentir o disfrutar nuestro regalo que terminamos pasando por alto las instrucciones, haciendo que terminemos armando nuestro regalo por nuestra propia cuenta.  ¡Y vaya que sorpresa cuando terminamos de “armarlo”, y no ha quedado como lo esperábamos ni como no lo imaginábamos. Lo que comenzó en un principio en un momento lleno de alegría, expectativa y asombro se desvanece, convirtiéndose en una sensación de frustración, enojo y miedo. 
El regalo mas grande dado continuamente es la misma vida que Dios nos ha regalado, cuando nacemos, crecemos y llegamos a la cúspide de nuestra hermosa y bella juventud, de niños como anhelamos ser grandes, como anhelamos llegar a ser jóvenes y cuando lo somos creemos que toda la vida esta puesta a nuestro pies y nos sentimos retados a realizar muchísimas cosas, la misma ímpetu  de nuestra juventud nos impulsa a correr riesgos, aceptar desafíos sin medir las consecuencias, sin ni siquiera detenernos por un momento a pesar que si nos equivocamos después ¿Qué va ha pasar?, pues de hecho me atrevo a pensar, que al joven NO LE IMPORTA………

Cada generación queda atrapada en sus propios problemas, pero el plan de Dios abarca todas las generaciones (Is 41: 4). Al pueblo de Dios le fue dado el gran regalo de la liberación (dejaron de ser esclavos en Egipto para ser una nación), pero se le olvido LEER LAS INSTRUCCIONES, y que paso con su regalo…. FRACASARON, por eso fueron llevados al cautiverio en Babilonia, apoderándose de ellos un gran sentimiento de abandono por parte de Dios, pero Dios refuta esa idea demostrándole al pueblo, que El siempre los ha sostenido (Is 41:10) y que nunca los abandonara. Dios nos ha regalado la vida, y con ella nos ha dado su palabra que son las INSTRUCCIONES, para poder armar nuestro regalo, y una que podamos armarlo bajo su guia y su gobierno, podamos disfrutarlo al máximo, y así evitar que en el futuro aquella alegría, con la que empezamos a vivir se agote o cambie, sino que temiendo a Jehová nuestro Dios, recordando diariamente su palabra que nos fue dada y que esta siempre a nuestro alcance, para cada momento y circunstancia, el es EL ÚNICO, que ve claramente lo que nos sucederá dentro de unos o muchos años, pero a través de su perfecta palabra el nos garantiza un futuro seguro, pues el promete en ella cuidarnos, la sabiduría de Dios guia nuestras vidas, y aquellos que no confían en el, ni le obedecen, viven una vida sin significado. Solo existen dos caminos en la vida: El camino de la obediencia a Dios y el camino de la rebelión que consigo trae la destrucción, pero como siempre NOSOTROS ELEGIMOS. 
ORACION: Señor Jesús te pido que me enseñes amar tu palabra y amándola aprenda a obedecerla, en tus manos encomiendo todos los caminos de mi vida, guardame en tu bondad y enseñame a recocer cuando actúo bien y cuando actúo mal AMEN
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