domingo, 16 de diciembre de 2012

Principios bíblicos para la vida



    Hola, 

    En esta ocasión queremos traerte un mensaje de Charles Stanley, que nos comparte 30 Principios que la biblia nos enseña para una vida bajo la bendición del Señor.  por lo que escuchar a Dios es esencial para andar con Él.

    Principio 1
    Nuestra intimidad con Dios, que es su prioridad para nosotros, determina el impacto que causen nuestras vidas. Génesis 1.26
     
    Principio 2
    Obedezcamos a Dios y dejemos las consecuencias en sus manos. Éxodo 19.5
     
    Principio 3
    La Palabra de Dios es ancla inconmovible en las tormentas. Números 23.19
     
    Principio 4
    Estar conscientes de la presencia de Dios nos da energías para desempeñar nuestro trabajo. Deuteronomio 20.1
     
    Principio 5
    Dios no nos demanda que entendamos su voluntad, sino que la obedezcamos aunque nos parezca poco razonable. Josué 3.8
     
    Principio 6
    Cosechamos lo que sembramos, más de lo que sembramos, después de sembrarlo. Jueces 2.1-4
     
    Principio 7
    Los momentos sombríos durarán solo el tiempo necesario para que Dios lleve a cabo su propósito en nosotros. 1 Samuel 30.1-6
     
    Principio 8
    Libremos nuestras batallas de rodillas y siempre obtendremos la victoria. 2 Samuel 15.31
     
    Principio 9
    Confiar en Dios quiere decir ver más allá de lo que podemos, hacia lo que Dios ve. 2 Reyes 6.17
     
    Principio 10
    Si es necesario, Dios moverá cielo y tierra para mostrarnos su voluntad. 2 Crónicas 20.12
     
    Principio 11 
    Dios asume toda la responsabilidad en cuanto a nuestras necesidades, si lo obedecemos. Job 42.7-17
     
    Principio 12
    La paz con Dios es fruto de nuestra unidad con Él. Salmo 4.8
     
    Principio 13
    Escuchar a Dios es esencial para andar con Él. Salmo 81.8
     
    Principio 14
    Dios actúa a favor de quienes esperan en Él. Isaías 64.4
     
    Principio 15
    El quebrantamiento es el requisito de Dios para que seamos útiles al máximo. Jeremías 15.19
     
    Principio 16
    Todo lo que adquirimos fuera de la voluntad de Dios termina convirtiéndose en cenizas. Ezequiel 25.6, 7
     
    Principio 17
    De rodillas somos más altos y más fuertes. Daniel 6.10, 11
     
    Principio 18
    Como hijos del Dios soberano, jamás somos víctimas de nuestras circunstancias. Oseas 3.4, 5
     
    Principio 19
    Todo aquello a lo que nos aferremos, lo perderemos. Amós 6.6, 7
     
    Principio 20
    Las decepciones son inevitables; el desánimo es por elección nuestra. Habacuc 3.17-19
     
    Principio 21
    La obediencia siempre trae bendición consigo. Lucas 11.28
     
    Principio 22
    Andar en el Espíritu es obedecer las indicaciones iniciales del Espíritu. Hechos 10.19
     
    Principio 23
    Jamás podremos superar a Dios en generosidad. 2 Corintios 9.8
     
    Principio 24
    Vivir la vida cristiana es permitir al Señor Jesús vivir su vida en y por medio de nosotros. Gálatas 2.20
     
    Principio 25
    Dios nos bendice para que nosotros podamos bendecir a otros. Efesios 4.28
     
    Principio 26
    La adversidad es un puente que nos conduce a una relación más profunda con Dios. Filipenses 3.10, 11
     
    Principio 27
    No hay nada como la oración para ahorrar tiempo. 2 Tesalonicenses 3.1
     
    Principio 28 Ningún creyente ha sido llamado a transitar solitario en su peregrinaje de fe. Hebreos 10.24, 25
     
    Principio 29 Aprendemos más en nuestras experiencias por el valle de lágrimas que en las de la cumbre del éxito. Santiago 5.10
     
    Principio 30: El deseo ferviente del regreso del Señor nos mantiene viviendo productivamente. Apocalipsis 22.12 

DIOS te bendiga grandemente y te colme de sus bendiciones para que estos principios sean una regla en tu vida y así agrademos a nuestro Padre Celestial.


sábado, 29 de septiembre de 2012

lunes, 20 de agosto de 2012

La oración de Fe

Cuando hacemos la oración de fe, estamos orando la voluntad de Dios para que se hagan las cosas en la tierra como se hacen en el cielo.


La oración de fe es valiente y se hace desde un fundamento de fe sólido. La persona que hace esta oración está segura de la voluntad de Dios para la situación o el asunto entre manos.
Tiene seguridad y esperanza, sabiendo que es la voluntad de Dios responder a su oración. "La oración de fe tiene poder. La oración de fe tiene confianza. La oración de fe tiene sanidad para el cuerpo y el alma".

La Iglesia del Nuevo Testamento estaba haciendo este tipo de oración cuando oraba por Pedro. Justamente en medio de su oración oyeron golpes en la puerta, y era Pedro. Se quedaron asombrados.
Podemos ver muchos otros ejemplos de esta oración en el ministerio de Jesús, los apóstoles y en nuestras vidas hoy. Los apóstoles oraron sabiendo cuál era la voluntad de Dios para las situaciones que afrontaban.


Muchos creyentes temen que cuando dejen las cosas para que se haga la "voluntad de Dios", de algún modo no recibirán la solución, provisión, sanidad o liberación que necesitan. Pero no conocen la voluntad de Dios para ellos. Según la oración modelo que Jesús dio a sus discípulos en Mateo 6:9-11, debemos orar para que se haga la voluntad de Dios. Pero la gente "renuncia a su inteligencia en ese punto ante el Dios desconocido... No dice: 'Si es tu voluntad' y se detiene ahí. Hay una coma aquí, no un punto. La oración es esta: 'Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra' (Lucas 11:2)". Yo diría que hay una diferencia significativa.

Fe en la voluntad de Dios

Cuando hacemos la oración de fe, estamos orando la voluntad de Dios para que se hagan las cosas en la tierra como se hacen en el cielo. Aquí es donde es muy importante una revelación clara del Reino. ¿Hay enfermedad en el cielo? ¿Hay carencia en el cielo? ¿Hay alguna persona no salvada en el cielo? Debemos tener fe para creer que Dios quiere que su voluntad para nuestra salud, prosperidad y la salvación completa se manifieste no solo cuando vayamos al cielo sino también mientras habitamos en la tierra. Es para su gloria. Cuando las personas ven que Dios escucha a su pueblo y contesta sus oraciones, eso es un testimonio para Él. Las personas son atraídas a Dios cuando pueden ver mediante sus testigos que Él es un Dios que oye, y si oye, ellos saben que responderá.

Jesús dijo: "Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia" (Juan 10:10). Tiene usted que obtener la seguridad de que es la voluntad de Dios para usted, para que cuando ore, lo haga con confianza y fe en que Él responderá.

El Señor quiere que tengamos más fe. Cuando varios están orando juntos por la misma petición y uno ha hecho la oración de fe, el Espíritu Santo glorificará a Jesús dando testimonio de la oración que se ha oído... El Señor quiere que sepamos que Él nos ha oído. Tenemos que darle gracias y alabarle por responder, y eso nos ayudará mucho cuando oremos. —William Seymour

Una gran fe

Hay muchos tipos distintos de fe: (1) fe para ser salvo, (2) fe general en lo que a usted le parece real, (3) fe en que Dios es real, (4) fe en que su silla no se romperá cuando se siente sobre ella, etc. Pero de lo que estoy hablando es de otro tipo de fe, una fe especial. La Nueva Traducción Viviente dice: "A otro el mismo Espíritu le da gran fe" (1 Corintios 12:9). Esta fe, también denominada fe especial, es uno de los dones espirituales. Smith Wigglesworth dijo que usted a menudo verá que si da un paso de fe y usa su propia fe, la que tiene como cristiano, cuando se le acabe a menudo se activará esta fe sobrenatural. La razón por la que no les ha sucedido a muchas personas es porque no usan primero lo que ya tienen.

Cada creyente ya tiene una fe general o salvadora, la cual también es un don. Efesios 2:8 dice: "Porque por gracia sois salvos, por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios". La fe por la que usted es salvo es un don de Dios, pero no es uno de los nueve dones del Espíritu. La fe salvadora usted la recibe oyendo la Palabra, porque la Biblia dice: "Así que la fe [fe salvadora] es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios" (Romanos 10:17).

La fe de la que estamos hablando, "fe especial", es distinta a la fe general o fe salvadora. Es una manifestación sobrenatural del Espíritu Santo mediante la cual un creyente es capacitado con una fe especial, o gran fe, que está por encima de la fe salvadora.

Este es el tipo de fe que usted necesita para mover las obstrucciones y los obstáculos de su camino. Enfermedad, problemas económicos, abuso, orgullo, desempleo, ataduras y fortalezas de todo tipo no podrán permanecer en su vida cuando usted ore con esta gran fe. ¡Se tienen que ir!


Lo único que tiene que hacer es creer, y nada será imposible para usted (Marcos 9:23). Eso es especial. Esta fe especial hará que hable usted a demonios tercos y les diga: "Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él" (v. 25).

La fe especial es la gran fe que Jesús tuvo durante su ministerio en la tierra, y Él dijo que nosotros caminaríamos en un poder incluso mayor y haríamos cosas mayores de las que Él hizo.

tomado de Avanzapormas.com. escrito by: John Eckhardt
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