LECTURA DE LA SEMANA: MARCOS 6: 45 - 46
Aconteció que Jesús estaba orando en un lugar y, cuando termino, uno de sus discípulos le dijo: Señor enséñanos a orar, como también Juan enseño a sus discípulos.
EL que Jesús haya orado es razón suficiente para nosotros dedicar tiempo a la oración pero, ¿Cómo nosotros debemos orar?, ¿Cómo debemos hablar con Dios?
Cuando estaba en casa de regreso de la universidad siempre asistía a la universidad, siempre asistía a la reunión semanal de oración en mi iglesia. La sencillez con que las personas oraban hacían inolvidables las reuniones. Ellos oraban como si le hablaran a un amigo.
Hay una oración que nunca olvidare, normalmente cerraba mis ojos al orar, pero los abría siempre que una señora en particular oraba porque su rostro se tornaba radiante de amor y compasión. Ella, simplemente hablaba con Dios. ¿Cuál fue la oración que recuerdo?
<< Señor, unos de nuestros Jóvenes aquí va ser unos de tus ministros, El es un joven brillante y tiene mucho conocimiento, Señor, solo permite que sea mas humilde.>>.
Mientras, oraba movía su mano de su cabeza a su corazón, si alguna vez tuve una visión de Dios llamándome, fue allí. Conocer de Dios no es un sustituto de conocer a Dios como un amigo o a quien le podemos hablar abiertamente.
ORACION: Oh Dios, concédenos que lo que aprendamos de ti cambie nuestros corazones. AMEN
PENSAMIENTO: LO QUE SABEMOS DE DIOS DEBE DESCENDER DE NUESTRA CABEZA A NUESTRO CORAZÓN
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Esperamos que esta palabra sea de edificación para tu vida y que así mismo la compartas con todos aquellos que conoces. Cuando la copies, por favor respeta los derechos de autor
¡Dios te bendiga enormemente!