LECTURA DE LA SEMANA: HEBREOS 10: 12 – 22
Así que, hermanos, teniendo la libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que Él nos abrió a través del velo.
Hebreo 10: 19, 20
¡Podemos tener una relación intima con Dios!
Para gozar de la presencia de Dios en nuestras vidas y para asegurarnos de su presencia, debemos pasar tiempo con Él diariamente, conociéndolo y acercándonos más a Él en compañerismo.
Podemos hacer cosas que ayudan a experimentar su presencia, pero también podemos hacer otras que impiden esa bendición. Por ejemplo, si caminamos en la paz y en el amor de Dios – tanto en recibir su amor como permitir que ese amor fluya a través de nosotros hacia otros-, experimentamos más de su presencia.
A cualquier persona que realmente desea conocerlo más, el señor le mostrará cómo lo puede hacer. Debemos encontrar las cosas que nos acercan a Dios y ponerlas en práctica.
Podemos ocultar e impedir nuestro sentido de la cercanía de Dios cuando seguimos nuestros propios deseos y nuestros propios planes sin consultárselos a Él, o también cuando nos esforzamos en hacernos aceptables para Él.
Nuestros esfuerzos deben ser más bien orientados a la búsqueda de Dios mismo, tratando de conocerlo más, de escuchar su voz mejor y de vivir en obediencia a sus mandamientos.
Podemos disfrutar de su presencia o experimentar las aflicciones del mundo, podemos sentir su presencia o ceder a los deseos de la carne, podemos gozar de su presencia o sufrir la esclavitud del legalismo religioso.
LA VIDA DETRÁS DEL VELO ES MARAVILLOSA……. ¡ENTRA!
ORACIÓN: Padre, deseo tu presencia en mi vida, enséñame cómo puedo conocer más de ti, en el nombre de Jesús. AMEN
